CAPÍTULO 39. PROMESA
Recorrí con la mirada el paisaje, intentando ordenar el torbellino en mi cabeza. Las palabras de Daryion seguían resonando con un peso que no sabía cómo procesar. Su lobo… sin motivo aparente, había decidido permitirme acercarme. Y yo… había hecho lo mismo sin lógica ni miedo.
Solo… había sucedido, Qué significaba eso?
—Bien, Tessa —su voz, ahora seria, me sacó de mis pensamientos—. Ahora hablaremos de la verdadera razón por la que estamos aquí.
Mi atención volvió a él de inmediato, Su postura