La noche tenía un aire distinto. Maribel lo sintió apenas Rodrigo le abrió la puerta del restaurante reservado especialmente para ellos. El lugar era elegante, íntimo, con una iluminación tenue y música instrumental en vivo. Orquídeas blancas decoraban la mesa al centro del salón privado.
—Esto es hermoso… —dijo ella, genuinamente sorprendida.
—No tan hermoso como tú. —respondió Rodrigo con una sonrisa cálida, al tiempo que deslizaba la silla para que se sentara.
El ambiente se llenó de una com