Luna
El polvo danzaba en los rayos de sol que se filtraban por la ventana del ático. Luna pasó los dedos por la superficie de la vieja caja de madera que había pertenecido a su madre. Hacía años que no revisaba aquellas pertenencias, guardadas como reliquias de un tiempo que dolía recordar. La muerte de sus padres seguía siendo una herida que, aunque cicatrizada, palpitaba cuando la tocaba.
"Es hora", murmuró para sí misma, levantando la tapa con cuidado.
El aroma a lavanda seca y papel antiguo