Leonardo
El amanecer se filtraba por los ventanales de mi despacho mientras revisaba los últimos informes financieros. Había pasado la noche entera trabajando, reorganizando el imperio que casi se me escapa de las manos. No por amenazas externas, sino por mi propia incapacidad para entender lo que realmente importaba.
Froté mis ojos cansados y me serví otra taza de café. El líquido negro y humeante me recordó a esas noches de soledad que habían sido mi única compañía durante años. Ahora todo er