Mateo
El café humeaba frente a mí mientras observaba el reloj de la cafetería. Las 10:05. Él llegaba tarde, pero supongo que era parte de su estrategia. Hacer esperar al peón mientras el alfil se posicionaba. Juegos de poder.
Había recibido la llamada tres días atrás. Una voz masculina, educada pero firme: "Tengo información sobre Leonardo Santoro que le interesará, señor Luna". No dijo su nombre, solo que representaba a Industrias Blackwell, el principal competidor de Leonardo en el mercado eu