Belial miró por la ventana como el sol se ponía y la oscuridad invadía el Reino. El camino al palacio se alumbró con antiguas farolas. Habitación por habitación era alumbrada excepto la suya. Siempre le gustó mucho la oscuridad, incluso cuando era un ángel.
Sabía que nadie más vendría, sus hermanos y Timothee se habían despedido de él antes de ir al banquete. Cuando este terminara y todos fueran acostarse, los demonios despertarían.
Belial sopló a la ventana de vidrió enfrente suyo, el frío hab