—Estás muy tranquilo para ser alguien que está siendo torturado y retenido en contra de su voluntad —habló el joven frente a él, cruzado de brazos, tratando de sonar firme, aunque en su voz se filtraba cierta incomodidad.
—Bueno, no es mi primera vez siendo retenido en contra de mi voluntad y siendo torturado por hechiceros malos —suspiró Gunnar con amargura, encogiendo un poco los hombros—. De hecho, ese es el ritual que te convertía en hechicero oscuro.
La tercera persona en la habitación, q