No era ni seguro ni rápido realizar un entierro protocolar para los reyes ni el antiguo escuadrón. Es algo que a Oliver más le pesaba, su padre merecía todo un desfile y recitales en su honor, que su pueblo se arrodillara por última vez ante él y que sea recordado por su grandeza.
Lo único que pudieron hacer fue una caminata con los cajones hacia el cementerio. Donde serían enterrados en el mausoleo de la familia real. Iban a hacer varias paradas. Ya que cada miembro del escuadrón pertenecía a