Liam se levantó algo pesado, su regeneración ya había eliminado casi todo el alcohol de su sistema, pero aun así se sentía un poco cansado. El día anterior se pasó bastante de la raya con los tragos. Quiso disfrutar que en los últimos meses no se había ido de parrando y que tal vez después tampoco lo haga por el nacimiento de su hijo y porque los labores como príncipe heredero cada vez eran mayores.
Tal vez no debió aceptar tomarse un barril entero de cerveza porque su amigo Chad dijo que se es