—Es un día estupendo —dijo Leia abanicándose el rostro—, si no fuera por este infernal calor.
—Vamos que no está tan mal —dijo Natsuki volteándose de su asiento—, solo me estoy cocinando en este uniforme.
—Por la diosa —se quejó Bastian—, ¿Por qué no han prendido el aire acondicionado?
—Porque al parecer se ha malogrado —el profesor que estaba rojo como un tomate se levantó—, al parecer hay problemas, voy a ir a la dirección, por favor compórtense en mi ausencia.
—Voy a llamar a mi tío Jaime —L