7. INTENTANDO CURAR A TODOS
No entiendo lo que quiere decir papá. Miro a Mat, que se está convirtiendo en una bestia fuera de control. Rápidamente lo comprendo y choco mi hocico con el de Mat, le relamo toda la cara y restriego mi cuerpo contra el suyo, soltando feromonas. Los ojos de Mat vuelven a ser dorados.
—¡Gracias, mi Alfa! ¡Amonet está mucho mejor! —mi papá vuelve a inclinarse delante de mi Alfa, emocionado.
Mat aún respira de manera agitada. Lo siento temblar bajo mi cuerpo mientras sigo frotándome contra él,