Mundo ficciónIniciar sesiónMe clava sus colmillos, haciendo que todo mi cuerpo convulsione en un estertor interminable. ¡Adoro el placer-dolor que me provoca! Me besa suavemente los labios mientras me dice:
—¡Te amo, mi Luna, te amo! ¡Gracias por perdonarme! —A ti, mi Alfa Supremo, ¡no tengo nada que perdonarte! ¡Solamente tú eres mi amor! —aseguro, sintiéndome la más feliz de las mujeres, justo cuando escucho a Ast decir: &nbs






