Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn las cuevas milagrosas más alejadas de la gran manada La Maat Ra, escondidos cerca de un lago, la diosa bruja desterrada Isfet está sentada en una piedra. A su lado, echado, estoy yo, el Alfa renegado Nicolás, y he comenzado a desconfiar de ella.
—Ya llevamos una semana aquí. He recorrido toda la cueva y los pasadizos, pero no encuentro a aquella que me llevaba Mat. Ahí debe de estar su esencia —dice Isfet, molesta.—¿Par






