Mundo ficciónIniciar sesiónSentado en mi despacho, vi entrar a mi beta Amet leyendo el libro sagrado de los alfas. No le dije nada para no interrumpirlo en su lectura, hasta que tropezó con una silla. Entonces levantó la vista y se dio cuenta de dónde estaba. De inmediato me dijo:
—Jacking, estoy estudiando todos los libros —dijo enseguida, sentándose frente a mí, emocionado como siempre que estudiaba cosas que no sabía—. He descubierto muchas cosas. Por






