Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aire frío me golpeó el rostro cuando pisamos el exterior, y la claridad bañó las cuevas milagrosas, dándole un aire místico y sobrenatural que parecía reflejar el conflicto que se libraba dentro de nosotros.
—Mi Antoni también está dominando muy bien sus poderes. Puede controlar el fuego. Además, hace muchas cosas de magia —comentó Amet, caminando a mi lado con los libros en las manos—






