15. NO TE MEREZCO
BLAIR
En medio de la oscuridad, con los ojos cerrados y sin poderme despertar del todo, estaba siendo casi violada por ese lobo cachondo.
¡Lo peor era que deseaba que me violara de verdad!
—Adentro… mmnn… métela dentro… tu dura polla… más, más…
Todo tipo de obscenidades incoherentes y pedidos desvergonzados salían de mi boca.
—No me tientes más, pequeña… Joder, estoy muriendo aquí… Blair, mi Blair…
Sshhh, maldición, tu aroma me encanta… eres mía… ¡mía!
Mi cuerpo se prendía en llamas, mi alma vi