16. LOS ALFAS DE ASHVALE
BLAIR
—Ca… Cassidy —me puse súper nerviosa.
Ya quedaba claro que no le había hablado del secreto del Alfa Rhett.
Por su seguridad y porque no quería arrastrarla a más cosas turbias.
Además, este secreto era de él y mío. Admitía que no deseaba compartirlo con más nadie, ni siquiera con mi mejor amiga.
—Estás nerviosa, te conozco… ¿qué escondes?
De repente pasó a la habitación mirando a todos lados.
Ay, Diosa, que Cassidy era peor que un perro sabueso cuando se ponía en plan chismoso.
—Nada, solo