116. ESTA HEMBRA ME PERTENECE
HARRIS
Desde el primer momento en que Cassidy me habló de ir a esa mansión, a curar a ese hombre, tuve un pésimo presentimiento.
Lamentablemente, mis instintos no me fallaron. Él volvería a robármela.
—Cassidy, dime qué quiso decir ese infeliz con que tú lo sentías, ¡necesito que me hables claro! ¿Qué está sucediendo?
Le pregunté de nuevo mientras conducía saliendo a la carretera montañosa.
Prácticamente, nos marchamos huyendo, pero aún no tenía claro de qué. O más bien, me negaba a que fuese l