CAPÍTULO 95 — Un pasado que despierta lentamente
El día había sido demasiado largo para Isabella. Había lidiado con novias indecisas, madres dominantes, mensajes inquietantes y recuerdos que parecían resucitar a cada paso. Aun así, allí estaba, sentada en la calidez de su oficina, esperando a Estela Bertolotti.
Estela era de las pocas personas que siempre estaba alegre y lograban transmitir esa alegría. También era, inevitablemente, de las que llegaban tarde. Siempre tarde.
El reloj marcaba cas