CAPÍTULO 94 – Verdades a contraluz
Madre e hija habían salido hace menos de 10 minutos cuando volvieron a tocar la puerta de la oficina de Isabella. Esta vez era solo Camila. Quien regreso con la excusa de que se habia olvidado algo en la ofcinia de Isabella.
La joven respiró hondo, intentando recomponer su ánimo. Sus manos temblaban un poco.
Isabella la observó con una mezcla de ternura y firmeza. Había visto esa expresión muchas veces: la de una mujer intentando complacer a todos menos a sí m