CAPÍTULO 207 — La evidencia del rencor
Gabriel Fuentes Mansillas entró en la sala de conferencias con un aire renovado, aunque sus ojos aún mostraban los estragos de las últimas cuarenta y ocho horas. Se había duchado, afeitado y puesto un traje limpio, recuperando esa armadura de poder que tanto necesitaba para enfrentar la guerra que se libraba fuera de los muros del hospital.
Valentino Rossi ya estaba allí, sentado a la cabecera de la mesa, rodeado por el equipo legal de la firma. Había taza