CAPÍTULO 160 — Costuras de rencor
Lejos de los flashes y el glamour, en el corazón del atelier de Fuentes Moda, el ambiente no era de fiesta, sino de guerra fría.
Isabella se movía entre los percheros con la precisión de un cirujano. Llevaba un vestido negro funcional, mangas arremangadas y un alfiletero en la muñeca. Su rostro, aunque perfectamente maquillado para disimular las ojeras de las noches de insomnio y los malestares matutinos que últimamente la acechaban, mostraba una concentración