CAPÍTULO 136 — Reencuentros entre hermanos
Alejandro permaneció en el hospital incluso después de que Isabella se marchara. No tenía fuerzas para seguirla, ni tampoco claridad sobre qué decirle si lo hacía. Había demasiado caos, demasiadas emociones revueltas. Lo único que sabía con certeza era que debía estar allí, esperando a que su madre despertara y reclamara verlo, y aguardando el momento en que pudiera hablar con Camila, mirarla a los ojos y explicarle todo lo que sucedió en los últimos a