CAPÍTULO 132 — El turno de ellas
La película aún seguía en pausa en el televisor, y Fátima, envuelta en una manta, dormía en el sillón con la boca ligeramente abierta. Isabella sonrió con ternura. La noche anterior había sido larga, intensa, necesaria. Lloró, se desahogó, y por primera vez en días logró dormir profundamente. Estaba muy agradecida con su amiga, que no la dejara sola.
El mensaje que recibió de Alejandro esa madrugada también la había tranquilizado. Él comprendía que aparecer en l