CAPÍTULO 123 — La reunión impuesta
Isabella despertó junto a Gabriel, envuelta en sus brazos cálidos, y por un breve instante el mundo pareció detenerse. Los problemas, las amenazas, los secretos… todo quedó atrás mientras él la besaba con ternura antes de despedirse para ir a trabajar.
Ese minuto de paz valió oro.
Porque apenas llegó a su oficina, la realidad volvió a caerle encima como un valde de agua fría.
Encendió su computadora, revisó algunos correos, y sin embargo cada dos minutos su mi