Me quedé muy confusa con lo que Margaret me dijo sobre mi ex, aunque estaba segura de que él si se llegara a casar con esa mujer. Loren se marchó de la salita para ir al dormitorio de mi hija, ya que era su madrina y estaba loca por ella, quedándonos Alice y yo, con Margaret en la salita.
— Entonces ¿que habeis venido hoy desde Nueva York? — me pregunto mi amiga
— Si, aunque debería de haber llamado antes, ya que es de mala educación presentarse en una casa, asi como lo he hecho yo — le dije
—