Note el aliento de James en mi cuello, poniendome nerviosa, asi que decidi salir de la piscina por lo menos hasta terminar de hablar con Christopher, pero de pronto unos dedos entraron en mi ser, moviéndose como si me estuvieran follando, haciendo que respirara más ligera de lo que habitualmente hacía
— Habla con él, porque yo no pienso apartar mis dedos de tu coño — me susurro James
— Cris—- tofer ah, podemos hablar— más tarde, por favor — dije
— Noelia, ¿te sucede algo?¿Qué te pasa cariño? —