Por la tarde, Dorothy mando a Jose el chofer a recoger a mi hija, ya que ninguno de los dos hermanos regresaron a casa en todo el dia y ella no quería dejarme sola, además de que deseaba hablar a solas con sus nietos y aclarar lo que estaba sucediendo conmigo. pero no fue así. Mi hija vino del colegio muy contenta, me abrazo, dándome dos besos igual que a su abuela y a su tita marchándose a buscar a su padre por toda la casa
— Mamá ¿y papá? — me pregunto
— Mi amor, papá está trabajando, vez a l