Cuando me marche de la casa, Jose el chofer se acercó a mi cogiendo lo único que me lleve, una pequeña maleta con algunas de mis cosas, abrió la puerta de la limusina, aunque dude por un momento si subir o no, ya que no quería que nadie supiera a dónde me iba, pero el insistio tanto que no me quedó otra que subir al vehículo Poco después, paró la limusina delante de la puerta de un hotel, bajo y me abrió la puerta sonriéndome
— La señora Dorothy me ha dicho que la deje en el mejor hotel de la c