James puso su mano en mi cuello, aplastando mi espalda a la pared, acercando su boca a mi boca
— No se te ocurra casarte con ese idiota o te juro que te arrepentiras zorra — me dijo
— ¿Estás borracho? déjame en paz James, no te quiero ni te deseo, solo me importa tu hermano, haber si te enteras de que estoy muy enamorada de él y a ti te odio —- le respondí,
James me llevo un poco más alejado del hotel estampando mi espalda contra una pared, mordiendo mi cuello, rompió mi vestido dejando uno de