Mundo ficciónIniciar sesiónBea
Nuestros días de desconexión están terminando, siento pena, porque ha sido un viaje increíble, pero a la vez, sé que debo volver a la realidad. Subidos en el avión que nos lleva de vuelta al mundo real, miro a Mattin, cojo su mano, y le doy un beso suave en los labios.
Mattin lleva un pantalón blanco y una camiseta también blanca, y como complemento, unos cuantos collares de conchas de los que hemos ido co







