Mundo ficciónIniciar sesiónPiero
Escucho la voz de Nina antes de que mi secretaria la anuncie, y siento como un nudo se instala en mi garganta y amenaza con estrangularme si no hago algo pronto. Así que salgo yo mismo a recibirla, y la encuentro a pocos metros, tan deslumbrante como siempre, pero con una indescifrable expresión en el rostro.
- Acompáñame al despacho, por favor, Nina.
- ¿Queréis







