Mundo ficciónIniciar sesiónAba
Durante las siguientes horas me muevo como un fantasma. Dejo que ambas mujeres me pidan que las fotografíe en distintos puntos de la habitación, les indico opciones para mejorar sus posturas, e incluso espero a que la madre de Piero y Bea vaya en busca de una preciosa gargantilla de rubíes que le coloca suavemente a Nina en el cuello, me pregunta si me gusta, y le digo que le queda muy elegante, y que me parece una opción perf







