Mundo de ficçãoIniciar sessãoPiero
Llevo más de quince minutos contemplando la pantalla de mi ordenador, y no he avanzado nada, los emails no dejan de acumularse, y las llamadas hacen otro tanto.Pero hace rato que no puedo dejar de pensar que Aba ha tenido que irse por algún motivo, que algo ha debido suceder, y yo no lo sé. Cuando intento concentrarme nuevamente en los mensajes de mi bandeja de entrada, veo como la pantalla del teléfono se ilumina, y por primera vez en un







