Después de la demostración, Julian llevó a Ingrid a su oficina privada en el ático. Era un espacio amplio, minimalista, con una vista panorámica de Helsinki.
Julian sirvió dos vasos de whisky de malta añejo. —Cuéntame sobre ella —dijo Julian, sentándose tras su escritorio de cristal—. La nueva "Luna". Mis informes dicen que Mikael rompió todas las tradiciones por ella. Debe ser una loba impresionante.
Ingrid soltó una risa amarga y bebió el whisky de un trago. —¿Impresionante? Es una broma. Es