Abajo, en el Gran Salón, la definición de "caos" se quedaba corta; aquello era una catástrofe atmosférica y emocional.
Los empleados del servicio de catering intentaban colocar los centros de mesa florales, pero la tarea era casi imposible. El ala este del salón estaba sufriendo un bajón de temperatura ártico que congelaba el agua de los jarrones al instante, mientras que, en el ala oeste, las lámparas de araña inteligentes parpadeaban en un código morse frenético, respondiendo al estado mental