La nota llegó pegada a la funda de cartón del café. Allyson no la vio de inmediato; estaba más pendiente del espejo de la cafetería, del reflejo de la puerta, de la sombra persistente que la seguía desde hacía días. Cuando al fin sostuvo el vaso con la mano sana, notó el borde levantado del cartón. Tiró de él. Un papel mínimo, doblado en dos, cayó sobre la mesa.
No todo en la Fundación es caridad. Si quiere pruebas, vaya al muelle viejo, banco 3. 21:15. Solo.
Torres estaba a dos mesas, de espal