La niebla de Grayhaven esa noche parecía más espesa que nunca, como si quisiera envolver la mansión de la Fundación Halcón Gris en un manto de misterio. Allyson Drake ajustó el abrigo sobre sus hombros antes de entregárselo a un joven empleado que la recibió con una sonrisa medida. El murmullo de conversaciones y el tintinear de copas la guiaron hacia el gran salón, iluminado por candelabros de cristal que proyectaban destellos dorados sobre la decoración sobria pero imponente.
Ethan se acercó