El caos detrás de ella era insoportable.
Los golpes del bastón de Lysandra resonaban, cada impacto seco contra carne y hueso. Evander giraba sobre sí mismo, su cuchillo brillando bajo la luz filtrada del bosque mientras bloqueaba otro ataque.
Asteria sintió algo parecido a vértigo. Su cuerpo quería moverse, quería correr.
Pero su mente no podía ignorar la imagen de ellos peleando.
—¡Ve ahora! —rugió Lysandra, su voz cargada de furia y urgencia.
Asteria apretó los dientes. Su agar