Sienna salió de la clínica con el corazón acelerado, la adrenalina corriendo por sus venas.
Condujo a toda prisa, sin importarle el riesgo, su mente ocupada únicamente en llegar a la clínica prestigiosa donde esperaba respuestas.
Su respiración era agitada, y sus manos apretaban el volante con fuerza, hasta que finalmente llegó al edificio.
Se dirigió directamente al área de laboratorios, sus pasos rápidos resonando contra los fríos pisos de mármol. La ansiedad le consumía.
Esperaba impaciente,