Las manos de Sienna temblaban como si fueran de papel bajo una tormenta.
Apenas podía sostener los sobres médicos que tenía entre los dedos.
El aire dentro del auto parecía volverse espeso, irrespirable, como si el mundo se hubiera detenido a su alrededor. Su corazón golpeaba tan fuerte en su pecho que sentía que en cualquier momento iba a desgarrar sus costillas.
Era una locura. Una gran locura. Algo que desafiaba toda lógica. Una verdad tan cruel y retorcida que sus pensamientos no lograban pr