Ethan se había ido hacía apenas unos minutos, pero la ausencia de su protección hacía que todo se sintiera más aterrador. Nelly permanecía paralizada, con el corazón latiendo a mil por hora.
Cada sombra, cada sonido dentro de la mansión le hacía temblar. No podía creer lo que estaba por ocurrir, y, sin embargo, sabía que no tenía salida.
Bruno apareció a su lado en un instante, y antes de que pudiera reaccionar, le tomó el brazo con firmeza. La fuerza de su agarre la hizo estremecerse, y un esca