Esa noche, Orla estaba emocionada.
Desde temprano se había preparado para la cena romántica que había planeado con tanto cuidado.
Su apartamento estaba perfumado con velas aromáticas, y sobre la mesa del comedor había un pequeño ramo de flores frescas, seleccionadas especialmente para la ocasión.
Se miró al espejo por última vez antes de salir: su vestido rosado caía con suavidad sobre sus curvas, resaltando su figura con elegancia. El maquillaje estaba impecable, sus ojos brillaban con ese toqu