CAPÍTULO 21
Nido de Víboras
El Bentley de Cassandra se deslizó por la entrada de la mansión Hamilton como un espectro silencioso, deteniéndose frente a la imponente fachada de piedra caliza y cristal.
Antes de que el criado pudiera abrir la puerta del vehículo, Cassandra ya había abierto la puerta con un gesto violento golpeándolo en la pierna.
Salió del auto como una fiera a punto de atacar. El portazo que dio resonó en el patio de adoquine