El aroma a café recién hecho choca con el dulce perfume de los girasoles que decoran mi escritorio. La caja de chocolates artesanales brilla bajo la luz fluorescente, la tarjeta de Diego descaradamente expuesta como una declaración de territorio.
"Para endulzar tu día. Nos vemos esta noche. -D"
Mi sonrisa se congela cuando la temperatura en la oficina parece bajar diez grados. Jesús emerge de su despacho como una sombra elegante, sus ojos clavados en el ramo como si pudieran reducirlo a ceni