De vuelta en la oficina, estoy inmersa en planos y especificaciones cuando mi teléfono cobra vida simultáneamente: la llamada entrante de Andrea parpadea en la pantalla justo cuando llega un mensaje de WhatsApp de Jesús.
—¿Cómo está mi favorita en el paraíso? —pregunta Andrea, su voz tan alegre y despreocupada como siempre—. Aquí Jesús está de un humor espectacular, demasiado bueno para ser verdad. Sofía asegura que es porque se está acostando con Adriana otra vez, porque a Claudia no se le ha