Mundo ficciónIniciar sesiónEl auto de Cristian se desliza por las calles de Nueva Gerona como un felino negro, su motor un zumbido apenas audible que parece formar parte de la noche misma. La ciudad pasa como un sueño fuera de las ventanas tintadas, cada faro pintando breves destellos dorados en el interior lujoso del vehículo.
Me lleva a un restaurante que desafía la arquitectura convencional: estructuras en voladizo que se proyectan hacia el vacío con una audacia que casi parece desafiar la gravedad, líneas






