Mundo ficciónIniciar sesión—¿Acaso no puedo venir por ti para presentarte ante mi familia? —Me observa de arriba abajo—. Sabes… —se acerca y me toma de la cintura— si no fuera por mi promesa, te quitaría este vestido y te haría mía.
Besa mi cuello.
—Su cumplido es un deleite para mí, señor Hoffman. —Echo mi espalda hacia atrás—. Es mejor que salgamos.
Me aparto de él para cerrar la puerta con seguro.
Me ofrece su brazo, el cual acepto con mucho placer.
—No pasa nada —susurra al verme







