—¿Hoy mismo? —pregunto desconcertado, sintiendo cómo el pulso se me acelera por la sorpresa. De inmediato, recuerdo con un súbito golpe de culpa mi cena previamente programada para esta noche con mi linda secretaria.
—¿Qué parte de la frase exacta no te quedó lo suficientemente clara, Gabriel? —responde ella al otro lado de la línea, arrastrando las palabras con una suficiencia que me exaspera.
—Hoy me resulta completamente imposible asistir, tengo un compromiso previo y muy importante...
—No te