Mundo ficciónIniciar sesión—Todo está listo, señor Hoffman.
Mía y yo bajamos del jet, no sin antes cubrir sus ojos para que no vea en dónde estamos. Le pido a todos que no digan nada sobre el lugar que visitaremos. Llegamos al auto y entramos en él. Lo pongo en marcha para llegar a nuestro primer destino.
—Gabriel, ya es mucho misterio el tuyo —masculla.
Desea saber en dónde estamos.
—No comas ansias. Si solo esperas un poco más, verás a dónde te llevo.
Acelero más el auto para llegar







