Capítulo 94.
El frío fue lo primero que sentí al despertar.
No dolor.
No el miedo.
Frío.
Se me metía en los huesos, profundo, como si me estuviera vaciando por dentro. Tardé en entender que estaba temblando. Que mis dientes castañeteaban sin que pudiera controlarlo.
Parpadeé.
Una vez.
Dos.
Todo estaba borroso.
Y entonces lo vi en mi campo de visión: Kryos.
De pie frente a mí.
Quitándose la ropa.
Fruncí el ceño, confundida. Mi mente tardó en reaccionar, en conectar las piezas. El mundo se sentía lento, como